Los Temblores Y Los Políticos

INEVITABLE E INDELUDIBLE ABORDAR ESA TERRINLE PARADOJA DEL DESTINO OCURRIDA EN LA CIUDAD DE MÉXICO, CUANDO apenas momentos después de concluido un simulacro como estrategia preventiva para la presencia de temblores, se registra un movimiento telúrico que hasta el momento ha dejado saldos dolorosos para los mexicanos.

En el centro del País se recordaba el 32 aniversario de aquella terrible historia cuando en 1985 un fenómeno natural devasta el corazón de México y de los mexicanos.

Desde aquel momento todo cambió para los habitantes de la capital de la República y han vivido permanentemente  con una aterradora paranoia de pensar siempre sobre la presencia indetectable de un terremoto similar al de 1985.

Ayer así ocurrió y de inmediato la atención del mundo entero se concentró en el centro del País, en donde a través de los medios de comunicación tradicionales y las ahora si efectivas redes sociales, se atestiguaba a la distancia los horrores de los efectos del devastador paso de la naturaleza.

Las imágenes fueron aterradoras y poco a poco fluía la información del número de fallecidos en Puebla, Morelos, Ciudad de México, Estado de México y Guerrero, que fueron las zonas en las que se sintió el devastador movimiento telúrico.

A la distancia, en el noroeste del País se le daba seguimiento paso a paso a la información que fluía especialmente por las redes sociales, y mucha de esa información estrujaba el alma.

Y en eso empezaron a surgir teorías catastrofistas en donde se anticipaba un gran terremoto para la región del sureste de los EEUU y Noroeste de México, en donde se incluía a Sonora, e incluso se adelantaba el registro de un sismo en Puerto Peñasco.

Ante eso, las autoridades estatales reaccionaron de inmediato y mediante información precisa, desmintieron esas versiones que empezaban a generar un pánico colectivo y un temor inusitado sobre todo luego de observar las escenas de lo que ocurría en el centro del País.

Las autoridades estatales también se comprometieron solidariamente con los habitantes de la capital de la República y de Estados afectados.

La gobernadora de Sonora Claudia Pavlovich de inmediato giró instrucciones para que las oficinas del gobierno en la Ciudad de México se convirtiesen en centro de información para los sonorenses que requieran información de sus familiares que radican por aquellos lugares.

Desde ayer mismo esas oficinas ubicadas en Paseo de la Reforma #300 piso 16 corporativo Reforma 300 Col Juárez Delegación Cuauhtémoc, se convirtieron en un bunker de información y apoyo.

Pero todos mostraban su pesar o solidaridad  por la tragedia.

Por ejemplo los diputados federales por Sonora Ulises Cristópulos, Susana Corella, Próspero Ibarra y Abel Murrieta compartían en las redes sociales una fotografía en donde aparecen muy sonrientes en un espacio que parece ser en las afueras de la sede del poder legislativo federal, sin el mínimo asomo de pesar por las circunstancias recién ocurridas.

Esa es la sensibilidad de esos servidores públicos que aspiran a cargos de elección popular en el 2018.

Mientras, la ya histórica, legendaria solidaridad mexicana, se hizo presente en estos momentos de dolor y desesperanza, y como uno solo, la atención y apoyo se concentró en esas zonas afectadas.

Poco a poco la histeria colectiva empieza a ceder y a concentrarse toda la atención en ofrecer apoyo total a las zonas devastadas por la naturaleza.

Luego vendrá la evaluación de los daños y la valoración de la forma cómo reconstruir esas áreas dañadas terriblemente, lo que se suma a los daños recientes por el temblor de hace unos días en el sureste del País.

Esa será una tarea dolorosa y sobre todo inquietante para las autoridades de cada Estado y sobre todo las federales, quienes deberán partir de cero para poder hacer que los ciudadanos de esas regiones recuperen paulatinamente la tranquilidad, pero sobre todo recuperen los bienes materiales que el terremoto les arrebató.

Serán miles de millones de pesos los que se requerirán y seguramente esas evaluaciones y valoraciones tendrán efectos directos en el quehacer público de lo que resta de este año pero sobre todo en el 2018 cuando habrán de celebrarse elecciones para renovar el poder ejecutivo federal.

Se tendrán que hacer ajustes presupuestales para destinar una gran parte de esos miles de millones de pesos que cuesta la democracia mexicana, para atender esta contingencia.

Se deberán de valorar las formas cómo se realizarán las campañas electorales y los recursos de todo tipo que se utilizarán por parte de los miles de candidatos que saldrán a la calle en busca del voto de los mexicanos.

Las autoridades electorales deberán realizar una evaluación de sus activos y necesidades para privilegiar un bien mayor por el beneficio de ellos y ser más creativos para evitar dispendios y campañas costosas.

Tendrán que ser unas campañas atípicas porque se desarrollarán en momentos de dolor y carencias, necesidades y exigencias de cientos de miles de mexicanos que no dudarán en dejar de acudir a las urnas al menor asomo de envilecimiento político.

Será, en la vida general de México, en la economía del País, en la politica mexicana, un antes y un después porque tendrán que decir adiós al dispendio de los recursos y convertirse, ahora sí, en políticos creativos y con propuestas efectivas.

Si no, como dijo el clásico, en su salud lo hallarán.

EN DONDE NO DEJAN DE TRABAJAR ES EN EL PODER LEGISLATIVO DEL ESTADO, Y AYER DIERON UN PASO IMPORTANTE en la atención de la salud de mujeres embarazadas, al aprobarse Decreto que adiciona diversas disposiciones a las leyes de Salud para el Estado de Sonora y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Sonora, ISSSTESON.

De acuerdo a lo aprobado, toda mujer embarazada recibirá atención médica en los hospitales públicos cuando se encuentre ante una urgencia obstétrica, independientemente si es derechohabiente de alguna institución de seguridad social en salud.

Sin duda, esa reforma será de gran beneficio para aquellas mujeres que viven en situación vulnerable y que en muchas ocasiones son discriminadas en y con la atención requerida.