SISTEMA ANTICORRUPCIÓN, UN ACIERTO.

SISTEMA ANTICORRUPCIÓN, UN ACIERTO.

Por: Marco Antonio Andrade Aguirre

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Transformar o construir instituciones en un país cada vez más complejo como el nuestro se ha convertido en una necesidad política y social impostergable, pero cuando de integrar organismos ciudadanos para combatir la corrupción se trata, entonces tenemos un problema.

 Enfrentar el creciente e incontrolable fenómeno de la corrupción requiere, como uno de los principales dilemas de nuestro tiempo, de nuevas autoridades con mayor autonomía funcional al margen de cualquier vínculo o conflicto de interés personal, de grupo, de partido, o incluso, de carácter familiar como recién sucedió.

Para revertir esta realidad también necesitamos de aquellas mujeres y hombres que por sus virtudes y capacidades puedan convertirse en fiscales ciudadanos implacables contra la corrupción y la impunidad, además de tener la habilidad de saber construir un contrapeso natural de la sociedad para contener, por vía de la participación ciudadana y los mecanismos institucionales, el uso discrecional y el abuso arbitrario del poder.

Es decir, es indispensable aceptar, con toda serenidad, que ante los mínimos resultados del amplísimo número de autoridades responsables del control del gasto y la fiscalización gubernamental, el combate real contra la corrupción está en la cancha de la sociedad civil.

Bajo estas premisas nació en mayo del 2015 el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), cuya iniciativa original fue una propuesta de diversas organizaciones sociales que, independientemente de sus filias y fobias políticas o ideológicas, que aunque las nieguen las tienen, lograron reformar el 113 constitucional estableciendo la obligación de los Estados para homologar y armonizar sus leyes locales al nuevo sistema anticorrupción.

No obstante que dicho sistema está integrado por los titulares de los órganos encargados de investigar hechos de corrupción para imponer sanciones penales o administrativas, la expectativa es que lo preside un ciudadano designado por otros ciudadanos, no por los partidos, ni por pertenencia o identidad política como tradicionalmente sucede.

De allí que por su origen, estructura y funciones el SNA representa una autoridad atípica.

Sin embargo, es importante puntualizar que si bien es cierto este sistema fue creado para enfrentar y erradicar las nocivas practicas del soborno y la deshonestidad pública, a la que tampoco es ajena la corrupción privada que funciona como un eslabón invisible, sus atribuciones son esencialmente normativas para diseñar y aplicar mejores mecanismos de supervisión y transparencia en todos los niveles del gobierno.

El SNA tiene el propósito de promover valores fundamentales en el servicio público para logar una generación de funcionarios y gobernantes de manos limpias.

En tal sentido, una de las características de las nuevas políticas de control presupuestal, que en su momento establezca el sistema estatal anticorrupción (SEA) es que estas serán, a diferencia de las recomendaciones no vinculantes, de cumplimiento obligatorio para los poderes del estado, los 72 municipios y los organismos autónomos como la UNISON, el TEE, la CEDH y el IEEyPC, cuyo inobservancia tendrá consecuencias políticas, penales o administrativas contra los responsables de administrar, ejercer o autorizar gasto, o en su caso, de contratar servicios o adjudicar obras sin apego a los lineamientos del SEA.

El otro aspecto importante de esta inédita vertiente del combate integral a la corrupción es que incluye a las empresas y a las personas físicas con actividad empresarial a quienes también incorpora como sujetos de responsabilidad por obtener beneficios indebidos o abusivos en complicidad con funcionarios estatales o de los municipios.

Con este sistema ya nadie está exento de ser investigado, procesado y sancionado por truculencias al amparo del poder o por influencias privadas inducidas.

Tampoco admite excepciones ni exclusiones. Por el contrario, es ampliamente incluyente para corruptos, corruptores y beneficiarios de la sacrosanta corrupción. Parece afilaron los cuchillos para todos. La guillotina esta puesta. Veremos.

EL CPC DEL SEA SONORA.

Por su parte, y pese a las adversidades del contexto nacional, el primer CPC del SEA en Sonora se construyo anticipadamente a la mayoría de otros Estados, cuyo procedimiento de tres meses inicio con la designación de una Comisión Seleccionadora, quienes con el mayor rigor de apertura y publicidad seleccionaron al Comité de Participacion Ciudadana que, a diferencia de Querétaro que en 15 días integro su CPC, o el patético caso de Morelos donde el Congreso del Estado nombro directamente el CPC Local, Sonora está legitimado como uno de los procesos más profesionales y exhaustivos realizados en el país.

No sin antes reconocer que el merito de la creación del sistema es íntegramente de la sociedad civil organizada. Ya inicio. Ahora hay que aplicarlo y después perfeccionarlo.

Nació un poco greñudo, pero tiene solución.

Lo que sigue es establecer rutas de dialogo y coordinación entre ciudadanos

independientes y ciudadanos representantes del CPC para proponer conjuntamente acciones que fortalezcan, por una parte, la existencia y la razón de ser del sistema anticorrupción, y por otra, que la carta de navegación del SEA tenga las coordenadas de salvaguardar puntualmente la honradez y la honestidad de los recursos y los bienes de la sociedad que son de todos y para todos.

También debemos ser realistas. Es necesario conceder un voto de confianza o el simple beneficio de la duda por un plazo razonable de tres años para lograr la madurez y la eficacia de este sistema, el cual podremos evaluar a partir de la trascendencia de sus resultados, pero ante todo, por su verdadera utilidad social.

Salud.