POR: Francisco Arenas Murillo

COMO NUNCA EN LA HISTORIA DE LA POLÍTICA SONORENSE, HERMOSILLO Y CAJEME SE CONVERTIRÁN EN LOS GRANDES TEMAS PARA DEFINIR el triunfo o a derrota electoral del próximo mes de junio para quienes aspiran a gobernar el Estado a partir de Septiembre.
Siempre han sido las plazas principales en cualquier proceso electoral porque en estas dos ciudades se concentra el mayor porcentaje de la población total de la Entidad, pero en esta ocasión la diferencia será que la contienda no es partido contra partido, sino entre alianzas partidistas.
Es decir, ya no será como aquellas contiendas entre el PRI Rodolfo Félix Valdés contra Adalberto Rosas; o el PRI de Manlio Fabio Beltrones contra el PAN del Doctor Moisés Canales; o el PRI de Armando López Nogales contra el PAN de Enrique Salgado; o e PRI de Eduardo Bours Castelo contra el PAN de Ramón Corral; o el PRI de Alfonso Elías contra el PAN de Guillermo Padrés; o el PRI de Claudia Pavlovich contra el PAN de Javier Gándara.
Esos tiempos quedarán atrás al menos en la elección constitucional de este año, cuando se enfrenten si las cosas no cambian, Ernesto Gándara con una alianza PRI-PAN-PRD contra Ricardo Bours que va con un partido solitario Movimiento Ciudadano y Alfonso Durazo como candidato de MORENA- PV-PT-PANAL.
El tema aquí es que, si el PRI y el PAN pretenden mantener su voto duro en las dos principales ciudades del Estado, deberán desplegar una estrategia muy agresiva y de alto impacto para que los militantes o simpatizantes que les queden a ambos partidos puedan ir a las urnas a respaldar a sus candidatos.
Pero la cosa no les va a resultar fácil y a realidad es está demostrando a los estrategas de la alianza, que realmente se enfrentarán a escenarios no construidos ni analizados que los llevará a perder una parte importante de su estructura electoral en distintas regiones de Sonora, ya no se diga de la capital sonorense y de Cajeme.
Quizá ni Ernesto Munro ni Ernesto de Lucas, dirigentes del PAN y PRI estatal respectivamente, construyeron esos escenarios en donde una gran cantidad de figuras de ambos partidos emigrarían hacia otros proyectos electorales, tanto de Morena como de Movimiento Ciudadano.
Y eso es lo que se observa en estos momentos, con una diáspora de figuras principalmente de PAN que se empiezan a involucrarse en el proyecto electoral de Alfonso Durazo Montaño, precandidato de Morena y sus aliados al gobierno de Sonora.
Figuras como el aguerrido ex dirigente de los cuadros juveniles del Acción Nacional Juan González, quien cuenta con amplio reconocimiento entre los cuadros juveniles de la derecha sonorense y que sin dudarlo se sumarán a su trabajo, cualquiera que sea, para apoyar el proyecto de Alfonso Durazo.
Eso le abrirá un flanco interesante al panismo en todo el Estado, pero principalmente en la capital, que es en donde permanece un voto duro de los jóvenes hacia el albiazul, pero con esas escapadas el porcentaje de votación se reducirá intensamente.
También se ha sumado a las filas de Morena para apoyar a ADM el excandidato a la presidencia municipal hermosillense y hasta hace poco Secretario de Organización del PAN en el Estado Rodolfo Flores Hurtado.
Rodolfo Flores ha puesto sobre la mesa del candidato de la alianza Morena-PV-PT un programa denominado “Ciudadanos Adelante”, que recoge el trabajo desarrollado por su fundación FOHR y que durante más de doce años ha trabajado en Hermosillo y otras ciudades del Estado en la promoción del deporte y acciones de altruismo comunitario.
La fortaleza de Rodolfo Flores se concentra en grupos sociales que han trabajado con infantes hoy convertidos en jóvenes en edad de votar, integrantes de grupos deportivos y presidentes de ligas de todos los deportes.
Rodolfo es hermano de Rodrigo Flores, hasta no hace mucho dirigente del PAN en Hermosillo, y que seguramente en las próximas semanas se integrará al proyecto de su hermano.
Otra fuga del voto duro del PAN.
Esos son solo dos ejemplos de figuras que han salido del panismo sonorense y que de alguna manera debilitará las expectativas de los grupos de poder de ese partido político de contener y retener el voto duro de militantes y simpatizantes y con ello encaminar a triunfo a los candidatos que resulten de la alianza con sus ex rivales del PRI.
Habrá otros, muchos más que seguramente no se separarán de las filas del albiazul porque quizá no los convenzan otras organizaciones políticas, pero al momento de acudir a las urnas, su voto no se inclinará hacia los candidatos de la alianza Va Por Sonora y de facto votarán ya sea por Ricardo Bours o por Alfonso Durazo.
Y eso sucederá no solo en el PAN o el PRI en Hermosillo y Cajeme, sino en toda la geografía sonorense.
Y no habrá discurso que contenga a los decepcionados.
LO DECÍAMOS AL INICIO DE LA SEMANA QUE LA PREOCUPACIÓN DE LA GOBERNADORA CLAUDIA PAVLOVICH SE HA CONCENTRADO EN DOSN PREMISAS: LA CONTENCIÓN de la pandemia por COVID en el Estado y la reactivación de la economía.
Una viene como efecto colateral de la otra.
Por lo pronto, la mandataria sonorense empezará a respirar más tranquila con la llegada del primer suministro de la vacuna que contendrá este virus y que se aplicará en primera instancia a los trabajadores de la salud que están en la primera línea en el combate contra la pandemia.
Serán más de catorce mil dosis que se enviarán a todas las regiones del Estado exclusivamente para trabajadores del sector salud.
Y la lo advirtió la gobernadora: ni directivos ni funcionarios serán vacunados.
Por lo pronto, entre los distintos sectores de la población sonorense empieza a generarse la esperanza de que pronto se superarán estos tiempos terribles de contingencia social en la cual muchas familias han sufrido el dolor de perder a seres queridos.
Hay que esperar con fe y esperanza.


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